Tlaxcala está transformando la forma en que el sector productivo se relaciona con su entorno natural. A través de la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Tlaxcala (Propaet), el estado ha impulsado un exitoso Programa de Auditoría Ambiental, logrando que 90 empresas e instituciones se certifiquen voluntariamente entre 2023 y 2025, un hito que marca un cambio de paradigma en la cultura empresarial local.
El nuevo modelo ambiental de Tlaxcala, impulsado por la administración de Lorena Cuéllar Cisneros, abandona la visión punitiva para enfocarse en la prevención y el acompañamiento técnico. Según Gabriela Brito Jiménez, directora de Auditoría Ambiental de la Propaet, el objetivo no es solo sancionar, sino generar un esquema de corresponsabilidad donde gobierno y empresas trabajen de la mano.
«La protección ambiental no se entiende únicamente desde la sanción, sino desde la prevención, el acompañamiento técnico y la corresponsabilidad», subrayó la funcionaria durante el Diálogo Circular.
Resultados que marcan la diferencia
El impacto de este programa es notable. De los 90 certificados otorgados, el desglose refleja el compromiso multisectorial:
- 10 industrias de alto impacto.
- 27 empresas de diversos servicios.
- 53 organismos públicos.
La participación es variada e incluye industrias textiles, lavanderías de mezclilla, comercios e instituciones educativas. Un avance destacado se observa en el sector de las lavanderías textiles, donde cerca del 70% de los talleres inscritos ya cuentan con sistemas de tratamiento de aguas residuales y cumplen estrictamente con los análisis de laboratorio, un paso crucial para la recuperación de los recursos hídricos de la región.
Contribución al saneamiento del Zahuapan–Atoyac
Estas acciones no ocurren en el vacío; forman parte de la estrategia integral para el saneamiento de la cuenca del Alto Atoyac–Zahuapan. Mediante la vigilancia, el seguimiento técnico y la regularización, la Propaet está logrando que la actividad económica deje de ser un factor de riesgo para convertirse en un aliado de la recuperación del río.
El Programa de Auditoría Ambiental no solo busca el cumplimiento de la ley, sino que incentiva la innovación tecnológica y la eficiencia en el uso de recursos. Al implementar estas herramientas de gestión, las empresas tlaxcaltecas no solo se vuelven más sostenibles, sino que incrementan su competitividad al alinearse con estándares de responsabilidad social.
Este modelo, que ha pasado de la supervisión técnica permanente a la autorregularización, posiciona a Tlaxcala como un ejemplo de cómo es posible armonizar el desarrollo industrial con la protección de nuestra riqueza natural, garantizando un entorno más saludable para las futuras generaciones.
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